La mía, que intenta agarrar la tuya para no dejarla caer.
Mi boca, la cuál a la tuya congela,
tu boca, la cuál a la mía bloquea.
Mi boca, la cual a tus oídos adiós no dirán,
mis ojos, los cuales a los tuyos, abandonarán.
No puedo decir adiós con una palabra,
suelta la mano que ya no encaja,
olvida el te quiero que no te alegra.
Calma el llanto bailando con la Luna en una farola, ama a quién en su vestido,
el viento que pasa, te tienta. No me oirás decir adiós, pues ya no puedo,
una caricia y agacho los ojos, eso te dirán que ya no te quiero.