domingo, 22 de octubre de 2017

He vaciado tu cajón.
He guardado las cosas en un bahúl.
Algunas las he tirado.
No me siento más libre,
tampoco más feliz.
Pero hay cosas que uno sabe que debe hacer.
La televisión encendida,
no sé ni lo que estoy viendo.
El perro, como siempre,
tumbado en el suelo
esperando a morir,
o a que algo lo mate.
Yo, parecido.
El el sofá medio ronca,
con latas vacías por la mesa,
con una manta que no abriga,
y conmigo que tampoco.
Me duelen las manos.
La cabeza.
Los ojos.
Y esto,
lo estoy escribiendo sin ganas,
y sin ninguna intención.